Muffins de chocolate con pepitas de chocolate y crumble de cacao, espolvoreados con azúcar glas
Cupcakes y Magdalenas de Chocolate

Muffins de chocolate con pepitas: receta fácil y rápida

Receta de muffins de chocolate con pepitas, fáciles y rápidos. Con crumble de cacao crujiente y miga jugosa. Paso a paso, también en versión magdalenas.

Preparación15 min
Cocción12 min
Total30 min
Porciones12 muffins

Elaboración paso a paso

  1. Prepara el crumble: mezcla en un cuenco la harina, el cacao, la mantequilla y el azúcar. Trabaja la masa frotándola entre los dedos (enarenar) hasta obtener migas. Añade las pepitas, forma grumos grandes y reserva.

  2. Precalienta el horno a 165 ºC.

  3. Para la masa, tamiza juntos la harina, la levadura, el bicarbonato, la sal y el cacao. Añade el azúcar y mezcla.

  4. En otro bol bate el huevo, la leche y las semillas raspadas de la vaina de vainilla. Incorpora la mantequilla fundida y el aceite.

  5. Vierte los líquidos sobre los ingredientes secos y mezcla lo justo, sin batir de más.

  6. Trocea el chocolate negro de cobertura y añádelo a la masa junto con las pepitas de chocolate.

  7. Rellena las cavidades del molde hasta unas tres cuartas partes, ayudándote de una manga pastelera si quieres más limpieza.

  8. Reparte el crumble por encima de cada muffin y hornea unos 12 minutos.

  9. Desmolda los muffins nada más sacarlos del horno, deja enfriar y espolvorea con azúcar glas antes de servir.

Estos muffins de chocolate con pepitas de chocolate tienen todo lo que le pides a un buen muffin: miga jugosa, sabor intenso a cacao y, sobre todo, un crumble crujiente por encima que los eleva a otra categoría. Se preparan en apenas media hora y son de esas recetas fáciles y rápidas que salen bien a la primera.

Están adaptados de la repostería clásica francesa y llevan un pequeño truco doble de chocolate que te cuento más abajo. Vamos con ellos.

¿Muffins o magdalenas? Una aclaración rica

Si en España buscas esta receta, lo mismo la encuentras como muffins que como magdalenas con pepitas de chocolate. Aunque en el día a día se usan como sinónimos, hay un matiz: la magdalena tradicional española es más ligera y aireada, mientras que el muffin (de tradición anglosajona) es más denso, húmedo y contundente. Esta receta es de las segundas, con esa miga compacta y jugosa tan característica, pero puedes llamarla como prefieras: el resultado es igual de delicioso.

¿Qué llevan estos muffins de chocolate?

La receta tiene dos partes: la masa y el crumble. Merece la pena hacer las dos, porque el contraste entre la miga blanda y la costra crujiente es lo que los hace especiales.

Para la masa destacan tres cosas: el cacao en polvo (que da el sabor de fondo), la combinación de mantequilla y aceite (la mantequilla aporta sabor y el aceite mantiene la miga húmeda durante días), y la vaina de vainilla natural, que perfuma mucho más que la esencia. Para el crumble, es simplemente harina, cacao, mantequilla y azúcar «enarenados» con las manos.

El truco de los dos chocolates

Aquí está el detalle que marca la diferencia. La receta usa dos formatos de chocolate a la vez y no es casualidad: el chocolate de cobertura troceado se funde durante el horneado y crea bolsas de chocolate derretido (esos muffins rellenos de chocolate por dentro), mientras que las pepitas de chocolate aguantan la cocción y se mantienen enteras, aportando el mordisco. Usar los dos juntos te da lo mejor de ambos mundos.

Si solo tienes uno, no pasa nada, pero si puedes combinarlos, notarás la diferencia en cada bocado.

El secreto de la miga: no batas de más

Como en todos los muffins, la regla de oro es mezclar lo justo. Una vez juntas los ingredientes secos con los líquidos, remueve solo hasta que se integren, aunque queden algunos grumos. Si bates en exceso, desarrollas el gluten de la harina y los muffins salen más gomosos y con túneles de aire en vez de una miga tierna.

Para hornearlos con comodidad viene bien un molde para muffins de cavidades amplias: las de la receta original son de 6 cm de diámetro, ideales para que suban bien y quepa el crumble por encima.

Tips de Xocori

El detalle final: no batas de más. Una vez juntas los secos con los líquidos, remueve solo hasta integrar, aunque queden grumos. Si te pasas, desarrollas el gluten y los muffins salen gomosos y con túneles de aire en vez de esa miga tierna. Menos es más.

💡 Trucos de casa:

  • 🥛 Ajusta la leche según la masa: si al mezclar notas que la masa queda demasiado espesa, añade un chorrito más de leche hasta que fluya pero con cuerpo. La cantidad exacta depende de la harina, así que fíate de la textura más que de los gramos.
  • 🧁 Rellena solo tres cuartos: no llenes las cavidades hasta arriba o el muffin se desbordará al subir. Tres cuartas partes es la medida perfecta para esa cúpula bonita.
  • 🍪 El crumble, generoso y en grumos grandes: no lo desmigues demasiado fino. Los trozos grandes son los que dan ese crujido de pastelería.
  • ⏲️ Aguantan tiernos varios días: gracias al aceite, se conservan jugosos hasta 3 días en un recipiente hermético. Un toque de microondas de 10 segundos y vuelven a estar como recién hechos.
  • ❄️ Espolvorea el azúcar glas al final: justo antes de servir, o la humedad del muffin se lo «bebe» y desaparece.

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